Visita a Abu Simbel por libre.

Visita a Abu Simbel por libre.

En un viaje a Egipto, jamás puede faltar una visita al impresionante templo de Ramses II en el emplazamiento arqueológico de Abu Simbel. Si debemos hablar sobre una de las mayores joyas del país, sin lugar a dudas, hablamos de este enclave.

Situado a más de 300kms de Asuán por carretera, Abu Simbel suele ser el colofón a una aventura por tierras egipcias. Debido a la distancia con la segunda ciudad más importante de Egipto, llegar hasta aquí no es tarea tan sencilla si decides hacerlo por tu cuenta, ya que la información escasea. Por ello, en este artículo te contamos todo sobre este cómo realizar la visita a Abu Simbel y cómo llegar por libre desde Asuán gastando muy poco dinero. 

 

VISITA A ABU SIMBEL POR LIBRE.

 

El Gran Templo de Ramses II en Abu Simbel.

En medio de un increíble desierto con uno de los atardeceres más bonitos que hemos presenciado, encontramos Abu Simbel. Este enclave de alto valor histórico y arqueológico ubicado en Nubia y a escasos kilómetros de la frontera de Sudán, se compone de varios templos egipcios declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Este museo al aire libre fue excavado en roca durante el reinado del faraón Ramses II en el s.XIII a.c, como un monumento dedicado a dicho faraón y a su esposa Nefertari, con la intención de conmemorar su supuesta victoria ante la batalla de Kadesh y mostrar su poder a sus vecinos nubios. El templo está dedicado al culto del propio Ramsés, que era considerado un dios, y de las grandes deidades del Antiguo Egipto; Amón, Ra y Ptah.

El Gran Templo de Abu Simbel, según los historiadores y egiptólogos, tomó unos veinte años en ser construido. La fachada del templo con más de 33m de altura, está custodiada por cuatro estatuas sedentes que representan al faraón sentado en un trono con la doble corona del Alto y Bajo Egipto. Cada una de estas estatuas mide alrededor de 20m, y la perfección del tallado de la roca así como las proporciones y la simetría, convierten a este templo en una maravilla de nuestra historia y de la humanidad.

Abu Simbel
Entrada al Templo de Ramsés II (El Gran Templo) en Abu Simbel.

Cerca de los pies de los colosos, hay otras estatuas que no llegan a la altura de las rodillas del faraón. Estas representan a diversos miembros de la familia del faraón, como su esposa principal Nefertari, la reina madre Tuya, sus primeros dos hijos Amenherjepeshef y Ramsés III, y sus primeras seis hijas Bintanat, Baketmut, Nefertari, Meritamón, Nebtaui e Isetnofret. La entrada está coronada por un bajorrelieve que representa dos imágenes del rey adorando a Ra-Horajti con cabeza de halcón, cuya estatua se yergue en un gran nicho. 

Antes de acceder al interior del templo, nos llamó especialmente la atención las inscripciones que encontramos en el friso. En ellas se podían apreciar de manera evidente dibujos que representaban prisioneros nubios y que daban a entender que estos esclavos africanos habían erigido está obra de gran magnitud al antojo y semejanza del faraón Ramsés II.

Abu Simbel

Una vez comenzamos nuestra ruta por el interior del templo, comprobamos que tiene la misma disposición que la mayoría de antiguos templos egipcios, con habitaciones de tamaño decreciente a medida que se acercan al santuario.  En la sala central o sala hipóstila, encontramos 8 grandes pilares osíridas que representan a Ramsés deificado vinculado al dios Osiris. Las estatuas colosales a lo largo del muro de la mano izquierda llevan la corona blanca del Alto Egipto, mientras que las ubicadas en el lado opuesto cargan la corona doble del Alto y el Bajo Egipto.

Las paredes de esta sala están repletas de bajorrelieves increíblemente conservados, que representan escenas de batallas en campañas militares durante el reinado de Ramsés II. Muchas de ellas, como hemos mencionado anteriormente, se refieren a la batalla de Kadesh, donde el faraón peleó contra los hititas, en la actual Siria. Otras escenas muestran victorias egipcias en Libia y Nubia, no olvidemos que la lucha con los nubios por hacerse con sus riquezas y sus tierras se mantuvo durante siglos. Pero si hay un relieve con el que quedarnos en concreto, ese es el que representa al rey en su carro lanzando flechas contra sus enemigos en retirada, que están siendo tomados prisioneros.

Una vez pasamos la sala central o hipóstila, accedemos a una segunda sala, que tiene cuatro pilastras decoradas con escenas de ofrendas a los dioses. Hay representaciones de Ramsés y Neferari con las barcas sagradas de Amón y Ra-Horajti. Esta sala da acceso a un vestíbulo transversal en cuyo centro está la entrada al santuario. Allí, en una pared negra, se encuentran las esculturas talladas en la roca de cuatro figuras sentadas: Ra-Horajti, el dios deificado Ramsés, y los dioses Amón y Ptah.

 

El Templo Menor.

El templo menor de Abu Simbel, situado al norte del gran templo, está también excavado en la roca y dedicado a su esposa predilecta, Nefertari. A priori, no se le ha concedido la misma fama que al dedicado a Ramsés II, pero objetivamente, es toda una obra artística y de ingeniería.

La fachada está decorada con seis estatuas, cuatro de Ramsés II y dos de Nefertari. Las seis son de igual tamaño, algo poco corriente ya que las estatuas que representaban al faraón solían ser de mayor tamaño. La entrada conduce a una sala con seis columnas centrales, esculpidas con capiteles decorados con la cabeza de la diosa Hathor. La sala Este contiene algunas escenas que muestran a Ramsés y su esposa ofreciendo sacrificios a los dioses y al fondo del templo se halla el santuario que contiene una estatua de la diosa Hathor.

Abu Simbel

La magia, su reubicación y la pérdida de esta.

Si pensabas que ya sabías todo sobre el Templo de Ramsés II en Abu Simbel, sentimos decepcionarte, pero todavía hay más, y es más impresionante si cabe. Los conocimientos de los egipcios sobre métrica, arquitectura, matemáticas, astronomía y astrología,  siguen dejándonos perplejos.

El templo fue construido con tal orientación que exactamente cada 21 de octubre y 21 de febrero, 61 días antes y después del solsticio de invierno respectivamente, los rayos solares se deslizaban hasta el santuario situado al fondo del templo, accediendo por la puerta principal, e iluminando el rostro del faraón, para alcanzar posteriormente los de Ra y Amón. La estatua del dios Ptah, el dios relacionado con el inframundo y la oscuridad, siempre permanecía en penumbra. Algo bello, increíble, único y casi mágico. Un hecho que requiere de una precisión y unos conocimientos que fuimos incapaces de volver a reproducir.

Visita a Abu Simbel por libre

Y es que en 1968 el templo fue reubicado en una colina artificial, construida en terrenos próximos situados sobre el nivel del futuro lago Nasser. El traslado de los templos fue necesario para evitar que quedaran sumergidos, tras la construcción de la presa de Asuán, por el embalse formado por las aguas del río Nilo. Admitamos que si la construcción de Abu Simbel fue casi un milagro, conseguir transportar el templo, fue casi otro.

A manos de técnicos y especialistas de todo el mundo y durante cuatro largos años, se consiguió cortar la roca de los templos en más de mil bloques y numerarlos para poder recolocarlos uno a uno en la nueva ubicación, a unos 200 metros de su enclave original y unos 70 metros más elevados.

Pero sin embargo, la magia de la luz solar y el faraón Ramses, no volvió a ser la misma. Debido al traslado del templo y por el desplazamiento del Trópico de Cáncer durante los últimos 3280 años, se estima que la incidencia solar se ha desplazado un día más cerca del solsticio, por lo que el fenómeno solar ocurre el 22 de octubre y el 20 de febrero. 60 días antes y 60 días después del solsticio, respectivamente, el rostro de Ramses, Ra y Amón vuelven a ser iluminados.


✈️ Cómo llegar a Abu Simbel.

Debemos tener en cuenta que la ciudad de Asuán es la última parada en el Nilo para los cruceros, debido a la presa de la ciudad. Pero también lo es para la vía férrea. Por ello, la única manera de llegar a Abu Simbel es por carretera o por aire. Recordemos que entre Asúan y Abu Simbel, encontramos poco más de 200kms, pero se traducen en unos 300kms por carretera y unas 4horas de trayecto.

Entre todas las opciones que existen, podemos tomar un tour privado, un tour organizado o llegar hasta Abu Simbel por libre. Nosotros nos decantamos por esta última, pero en este post os detallamos toda la información respecto a todas las opciones de llegada al templo.

💰Precio.

La entrada general es de 245EGP con guía incluído.

Ticket de cámara 50EGP.

Ticket de trípode 20EGP.

 

🕑 Horario.

Todos los días de 05.00h a 18.00h.

 

El templo es una verdadera obra faraónica, nunca mejor dicho. Cada detalle, bajorrelieve y tallado, son de una perfección y minuciosidad, que es imposible no terminar la visita completamente aturdido, obnubilado y fascinado a partes iguales. Sin lugar a dudas, se trata de uno de los lugares más majestuosos, impactantes y maravillosos que hemos descubierto. La visita nos parece absolutamente imprescindible.


✈️Ahorra en tu próximo viaje

Esperamos que este artículo sobre la Visita a Abu Simbel por libre desde Asuán te haya sido muy útil para organizar tu próximo viaje por la tierra de los faraones. Si tienes alguna recomendación o sugerencia, no dudes en contactar con nosotros para que podamos seguir mejorando nuestro contenido. ¡Buen viaje!

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