Templos de Bagan, Myanmar.

Bagan

Templos de Bagan, Myanmar.

Bagan, es la antigua capital de varios reinos en Birmania, a unos 145 kms de Mandalay. Está localizada en la árida meseta del país a orillas del río Ayeyarwady, rodeada por zonas de cultivos donde los campesinos labran sus tierras con arados de bueyes, exactamente igual que hace milenios. 

Bagan fue convertido en 1057 al budismo therava, la fe que desde entonces domina en el país de Myanmar. El rey de Bagan prodigó su fervor en la construcción de templos, al tiempo que embellecía la ciudad y Bagán se convertía de esta manera en uno de los mayores centros espirituales de todo Asia. Hasta 4.000 templos de ladrillo rojo y estuco embellecían estas áridas tierras entre los siglos XI y XII, cuando la ciudad brillaba siendo la capital y el centro religioso de la actual Myanmar. Tras la invasión de los mongoles en 1287 d.c, la ribera salpicada con miles de estupas, pagodas y templos sufrió desde entonces y durante siglos las consecuencias del abandono, el saqueo y la erosión, por lo que muchas de estas llegaron a desaparecer. 

En la actualidad, Bagán es una enorme llanura con más de 2.000 templos, pagodas y estupas repartidas entre la vegetación y cientos de caminos, por los cuales los locales pasean a pie, en moto y sobre carretas tiradas por bueyes levantando un polvo que jamás había sido tan increíble, abrumador y agradable a los ojos de un turista. Bagán es un deleite para todos los sentidos. 

 

Bagan

 

El primer contacto con Bagan te hace contener la respiración. Sin embargo, su belleza más absoluta podremos encontrarla en cada amanecer, a eso de las 06.00h de la mañana. Es entonces, donde un tímido sol comienza a teñir el cielo de un color rosáceo y en el horizonte comenzamos a avistar cientos de pagodas y formas cónicas que emergen de entre la vegetación acarameladas por el reflejo del sol naciente, mientras una veintena de globos aerostáticos se elevan al compás de este. Este momento tal vez sea el más álgido en la ciudad, donde cientos de turistas abandonan en la oscuridad sus alojamientos, y campan entre caminos de arena sobre motos y bicicletas buscando el mejor templo al que subir para disfrutar de este maravilloso espectáculo de la naturaleza. 

Algunos de los templos de Bagán más bonitos y populares son los de;

  • Ananda Temple.
  • Shwe San Daw.
  • Shwe Zi Gon.
  • Thatbyinnyu Temple.
  • Dhammayangyi Temple.

 

En busca de la belleza. 

Pero, ¿es ético el afán del turista por buscar la mejor foto, la mejor vista y el mejor lugar donde avistar el ascenso de los globos aerostáticos emergiendo entre la vegetación? Debido al deterioro de los templos por el paso del tiempo, la erosión y los innumerables terremotos, muchos de ellos están semi derruidos o en peligro por derrumbamiento. 

El gobierno ha decidido ir cerrando el acceso a todos los templos de manera paulatina, hasta que en abril de 2019, todos los templos y estupas están completamente cerradas al acceso al público, bien tapiando las entradas de estos, colocando candados en las diminutas puertas que dan acceso a las terrazas o colocando miembros de seguridad frente a estas debido a las imprudencias de los turistas. 

Seamos sinceros, la adrenalina que uno siente al contemplar este paisaje, te hace olvidar la ética, los valores y no ver un riesgo obvio que se presenta ante tus ojos, en forma de caída o de problemas con el gobierno local, que a pesar de sus advertencias, el extranjero sigue haciendo lo que le da la gana. Si, será muy probable que veáis decenas de turistas agolpados en determinados templos cuando el sol todavía no ha salido, sentados en pequeños ladrillos que no están fijos en alguna pagoda perdida entre la vegetación. Y podréis pensar que están locos, pero sólo si sientes Bagan serás capaz de comprender cómo y porqué deciden correr este riesgo, de igual manera que yo lo hice. 

 

Bagan

 

El silencio total de ese amanecer, mientras una enorme bola de fuego comienza a salir sobre la línea del horizonte, tiñendo el cielo de un color rosa pastel, dejando al descubierto bajo una cálida luz las siluetas de cientos de pagodas en una llanura interminable, mientras los globos ascienden cómo si fuesen pájaros emigrando. 

Esta vista es tan cruda, tan real, sin especiar, que consigue penetrar en tu alma, y tan sólo sientes una necesidad extrema de buscar esa belleza total y absoluta desde lo alto de la terraza de algún templo cerrado, pero que siempre tendrá alguna pequeña fisura en su sistema de seguridad por la que podrás acceder. ¿Ético? lo dudo. Pero volvería a hacerlo aunque tuviese que pagar al gobierno por ello. 

Si no queréis arriesgar, el gobierno ha levantado una torre de observación de 61 metros de altura desde la cual podréis tener unas vistas muy buenas de la zona. 

Pero, ¿de verdad está prohibido? Realmente, a veces entraban las dudas. Te encontrarás por el camino decenas de locales que a cambio de unos kyats te llevarán a alguna pagoda para que desde lo más alto puedas contemplar esta maravilla. Por tanto, ¿la prohibición es real por el peligro que corre el turista y las instalaciones, o simplemente se trata de un negocio? Sea como fuere, Myanmar todavía tiene un largo camino por recorrer y regularizar el estado de Bagan, que va en camino de ser un lugar que por desgracia estará muy explotado por el sector del turismo. 

 

Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. 

El conjunto es tan sorprendente, abrumador y único, que el foráneo nada más contemplarlo sabe que está frente a una de las grandes maravillas de nuestro planeta. Sin embargo, resulta curioso cuando uno descubre que la UNESCO no ha podido declararlo como patrimonio de la humanidad debido a las malas gestiones de los altos mandatarios de la antigua Birmania. 

La junta militar ha restaurado al azar antiguas construcciones de este paraje. Ha descuidado por completo el estilo arquitectónico original, usando modernos materiales que nada tienen que ver con el original. Ni siquiera manteniendo una mínima semejanza. Además, ha infestado la zona levantando una autopista pavimentada, un campo de golf, el palacio dorado, un resort de super lujo y una torre de observación de 61 metros de altura entre pagodas, templos y estupas, a pesar del enorme negativo impacto visual. 

 

 

Todo ello, parece estar direccionado a hacer de Bagán un destino turístico. Hasta hace 36 años sólo unos pocos podían disfrutar recorriéndolo en calesa o en bicicleta y hospedándose en alguno de los dos hoteles familiares que albergaba la ciudad. ¿Deberíamos sentirnos muy culpables en cierto modo? 

Datos de Interés

✈️ Cómo llegar.

🛳 Ferry. Desde Mandalay existen barcos rápidos para turistas. El precio varía según el barco a tomar, deberéis consultarlo en el propio embarcadero de la ciudad.

🚌 Autobús. La manera más rápida de llegar a la ciudad es tomando algún autobús que os ofrecerán desde cualquier hostel o empresa de transporte. Existen comunicaciones directas al menos desde el lago Inle, Mandalay y Yangón. El precio varía, deberéis consultarlo en vuestro destino.

💰Precio. Para acceder a la ciudad de Bagan, deberemos abonar 25.000 Kyats en forma de peaje por acceder a esta. El sistema tiene bastantes fisuras, por lo que es muy probable que consigáis acceder sin tener que pagar nada. 

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