Qué ver en Burdeos. 8 Imprescindibles.

Burdeos es una de las ciudades más bonitas e importantes de Francia. A menudo llamada la perla de Aquitania, la ciudad acariciada por el río Garona fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La localidad portuaria es también conocida por sus viñedos y su famoso vino de denominación de origen, así como por su imponente arquitectura francesa del siglo XVIII. En este post te cuento los 8 imprescindibles que debes ver en Burdeos, así como las mejores zonas y hoteles en los que hospedarte en la ciudad. 

 

8 IMPRESCINDIBLES EN BURDEOS.

1. Verse en el espejo de agua de la Plaza de la Bolsa. 

Si existe un emblema en Burdeos, sin duda alguna, ese es el espejo del agua en la famosa Plaza de la Bolsa. Dicha plaza fue construida en el siglo XVIII a lo largo de 20 años. Se trata de la primera brecha que se abrió en las murallas medievales con intención de facilitar la conexión entre la ciudad y el río Garona.

Hoy en día la plaza está presidida por la fuente de las tres gracias, sin embargo, su lugar lo ocupó una ecuestre estatua de Luis XV de Francia hasta la revolución francesa.

No fue hasta 2006 cuando fue construída la famosa fuente del agua, que de esta manera representa la unión la modernidad y el clasicismo, del pasado y el presente. Sin lugar a dudas, es el lugar favorito de locales y turistas, especialmente en verano. 

 

2. La catedral de Saint André.

La catedral de Burdeos, es otro de los imprescindibles en una visita a la ciudad, debido a su alto valor histórico y arquitéctónico. 

La catedral, de origen románico, fue construida a finales del siglo XI y consagrada en 1096 por el Papa Urbano. La edificación es de estilo gótico y fue declarada Patrimonio de la Humanidad. Situada en la plaza Pey Berland y diseñada para ser flanqueada por cuatro torres con campanario, finalmente, tan sólo se construyeron dos. Una de estas torres se encuentra separada del edificio principal, por lo que es conocida como Torre Pey Berland. 

 

3. Subir a la Torre Pey Berland. 

Ubicada en la plaza homónima, la torre pertenece a la catedral de Burdeos, aunque está separada del edificio principal. La torre fue levantada por el arzobispo que le da nombre y cuenta con 50 metros de altura. Resulta casi obligatorio subir sus 231 peldaños que llevan a lo más alto para contemplar las mejores vistas de la ciudad. Justo encima del mirador hay una aguja octogonal en la que se encuentra una figura dorada de Nuestra Señora de Aquitania.

 

4. Cruzar el Puente de Piedra. 

Justo a la altura de la famosa plaza de la bolsa, se puede admirar otro de los puntos más reconocidos de la ciudad francesa de Burdeos; el puente de Piedra. 

El puente de Piedra es el más antiguo en Burdeos, atraviesa el río Garonne y une la zona de Bastide con el centro histórico de la ciudad. Fue mandado construir por decreto del mismísimo Napoleón y hasta los años 60 se trató del único de todo Burdeos. En total tiene una longitud de casi 500 metros y lo forman 17 arcos, uno por cada letra del nombre de Napoleón Bonaparte. 

 

5. Plaza de Quinconces.

Se trata de una de las plazas más grandes de Europa y la más grande de Francia. Fue construida en diez años, entre 1818 y 1828, y ocupó el espacio donde previamente se había levantado el castillo Trompette.

En uno de los extremos de esta se encuentra la Columna de los Girondinos, con sus 43 metros de altura y coronada por una Estatua de la Libertad. A sus pies, una fuente en la que aparecen la representación de la Ignorancia, la Mentira y el Vicio. La cuadriga de caballos-peces es una representación de la Felicidad.

 

6. Pasear por la Rue Sainte-Catherine.

Situada entre la Place de la Comédie y la Place de la Victorie, se encuentra una de las avenidas comerciales más largas de toda Europa. Aquí podemos encontrar decenas de tiendas de marcas de ropa, restaurantes, famosas chocolaterías, cafeterías, tiendas de electrónica… y un sinfín de todo tipo de comercio. En definitiva, un buen lugar donde hacer alguna compra. 

 

7.Surcar el río Garonne en barco.

Otra de las actividades que no nos podemos perder al visitar Burdeos es la de surcar el Garonne en barco. Hay múltiples opciones, desde paseos convencionales hasta paseos en los que se hace una degustación de quesos y vinos de la zona. Todo ello mientras observamos su monumental arquitectura. ¿Puede haber un plan mejor?

 

8. Tomar un café en Le Café Napoleón III

Este famoso café se construyó en 1841 y originariamente fue uno de los salones de la residencia “Les Quatre Soeurs”. Su autenticidad e historia le ha valido para estar entre los cafés patrimonio-histórico europeos. Por ello, no podéis dejar de pedir uno de sus cafés en vuestra visita. 

 

 

 

 

 

 

 

 

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