Qué ver en Elizondo. Un imprescindible en Navarra.

Qué ver y que hacer en uno de los pueblos más bonitos del valle del Baztan.

Elizondo es una pequeña localidad de poco más de 3.000 habitantes situada al norte de la provincia de Navarra, a poco más de 50 kilómetros de Pamplona, y prácticamente en la frontera francesa. Es también la capital administrativa, jurídica y cultural del valle del Baztán, así como su centro neurálgico y comercial. Es por ello, que suele ser un punto frecuente de todos los baztandarras, fiestas, ferias y mercados, así como de actos culturales. 

Sin duda alguna, el pequeño pueblo de Elizondo, localizado en medio de frondosas montañas donde se avistan caseríos de manera desperdigada en sus laderas, es el pueblo más urbano de los quince que conforman el valle. A pesar de que ciertos barrios de la localidad siguen conservando el encanto de la vida rural más tradicional, Elizondo ya no sólo vive del medio rural. 

Elizondo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De un tiempo a esta parte, su fama se ha visto incrementada por ser escenario de las novelas de la trilogía del Baztan, de la escritora Dolores Redondo.

La localidad se formó inicialmente en torno a la calle Jaime Urrutia, ahora coloquialmente conocida cómo la “calle de abajo”, que cuenta con ilustres fachadas y escudos nobiliarios espectaculares,  entre cuyas edificaciones destaca el Palacio de Arizkunenea, actualmente casa de cultura, y junto a la plaza de los Fueros la casa consistorial, sede del ayuntamiento del Valle. Existen otros dos puntos de máximo interés entre las estrechas calles de casitas blancas con balcones repletos de flores, que son el puente que cruza el río Bidasoa frente a la presa ydividiendo la localidad, y la iglesia de Santiago Apóstol, que fue trasladada a su ubicación actual piedra a piedra hace algo más de un siglo.

Históricamente, cabe mencionar que en el año 1397 el rey Carlos III el Noble reconoce a los elizondarras la  la hidalguía de sus vecinos. Esta hidalguía la vemos en sus casas palaciegas con edificios monumentales que van del gótico tardío al renacimiento y barroco. 

Otros sucesos a reseñar es que en esta localidad se encontró a partir de julio de 1834 y durante un corto espacio de tiempo la corte de Carlos María Isidro, Carlos V, a su regreso de Inglaterra tras la persecución de los isabelinos y en donde se refugió durante la primera guerra Carlista. La casa del pueblo o Herido Etxea, fue quemada y reconstruida en tres ocasiones, en diversos conflictos con los franceses y españoles. En 1847 la Diputación de Navarra construye el “Camino real”, y se abre la calle Santiago, actualmente la calle principal. Con la apertura de esta carretera a Francia y hasta finales del XIX el desarrollo local fue muy notable.

En la terrible catástrofe que asoló el Valle el 2 de junio de 1913, que lo inundó todo, se dio la curiosa circunstancia de que el Sagrado Corazón de la iglesia vieja apareció después flotando en las aguas, intacto, pasando a ser para los elizondarras objeto de culto y especial devoción. Fue algo muy relevante en aquel momento, siendo un acontecimiento muy recordado por sus mayores.

En el año 1916 llegó hasta aquí el Ferrocarril del Bidasoa, de mercancías y viajeros, que en principio enlazaba Irún con las primeras fábricas de fundición nacidas en el área Bera/Enlarlatza, luego llegó hasta Doneztebe/Santesteban, para instalarse finalmente en Elizondo.

Además de su bellísima localización y arquitectura, Elizondo también goza por tener una de las fiestas más bonitas de toda Navarra. Esta festividad es el Baztandarren Biltzarra. Fue celebrado por vez primera en 1963, la idea se gestó en una excursión de jóvenes baztaneses a Aralar,  en la que se bosquejó el sentido conciliador entre los pueblos del Valle alrededor de una mesa, en una gran comida popular, luego de un desfile con carrozas representativas de cada uno de ellos, acompañado de música y danzas regionales. Actualmente, la festividad reúne en Elizondo a miles de personas a mediados de julio, con ganas de pasar un bonito día, apoyando además a la cultura vasca y baztandarra.

Jamás podemos abandonar este pequeño pueblo del Baztán sin degustar parte de su increíble gastronomía en alguno de sus pequeños y acogedores restaurantes o bares. Sus pintxos, así como su variedad de carnes y tortillas, es simplemente espectacular. No dejéis de probar el talo de txistorra, alguno de sus quesos locales o algún dulce de la pastelería Malkorra. 

✈️ Cómo llegar.

Es posible llegar en autobús desde Pamplona. Consultar horarios y precios aquí.

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